Tal pareciera ser que mi posición de guerra es estar sentada aquí con sentimiento en mente, la ilusión floreciendo en los segundos que pasan y las letras que nunca faltarán.
La ventana de mi cuarto se vuelve chica y el mundo más grande conforme pasan los años. La soledad predispuesta a ejercer criterio en mis actos se está cansando de estar con ella misma y me vuelve susceptible a estas canciones que se olvidaron de sonar en todos los estados de memoria que poseo y las excuso ya que sé mi memoria tiende a no existir por momentos en mi proceso mental. El conocimiento de que estás a través de esa ventana y en algún lugar de ese mundo no ayuda.
Sabes bien que, aún cuando mi ideal de adolescencia era llegar a la madurez para optar por mejores y más sabias decisiones, repito constantemente que simplemente logro cambiar mas no madurar. Sabes bien que poseo mi locura por el ámbito que me rodea como quien no puede cambiarse de ropa en sus años y lleva titulo en pecho que le nombra y exonera del trato normal hacia ellos, esos que andan por el mundo. Sabes mucho de mí. Mas no sabes que mi capacidad de expandir el corazón y creer que siento mas ahora que nunca es mi verdad. No sabes que éstas cartas que escribo sin nombre por quien recorrer y llegar a quien las inspira están dirigidas a ti. Aún marcando un destino tan poca cosa, como quedar guardadas en el hoy y ayer del mañana, no te nombrare y es que sería robarle parte fundamental al acto de soñar por que ahora entiendo que es en la interacción de cuando permito a mi boca decirle a tu corazón lo que inconscientemente mi mente formula de la participación que tiene tu existencia en la mía.
Los testamentos que pueda o tenga intención de escribir no ayudan a esta ansiedad. El juego psicológico en el cual me veo sumergida me agota más que las presiones del estudio y el trabajo. Sé que soy como un camaleón que cambia como cambian las horas en el día, pero el efecto de tal afecto me tiene mal. El sol sale y se oculta como siempre, la luna no falta aunque a veces no se vea, pero yo que no sé que es extrañar me veo envuelta en lo desconocido de sentir que me falta una mano, un pie, un ojo y cuando mas me sorprende en acto, siento perdí el corazón, un poco de cerebro y voluntad mas estoy completa. Encontrándome completa me lo niego un tanto, juego a ocuparme en otras cosas hasta que me miento a mi misma y me enojo para encontrarme al final pasando por lo inevitable y pienso en ti.
Sólo en una situación logro calmar todo esto que me aturde y por eso te solicito me despiertes del sueño hermoso en donde siempre estás, permanezcas con esos ojos abiertos siempre para que pueda perderme en ellos, tus brazos alrededor de mi cintura de aquí a siempre, billones de esos susurros inolvidables diciendo “ Sí te quiero… sí te quiero…” y un ticket mas allá de esta ventana hacía tus manos y tus pasos.
lunes, febrero 12, 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)

0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada