Puede que en mis palabras se escondan más que confesiones, puede que vivan razones. Sí el silencio es fuerte en una noche fría, no dudés en usar las ya proclamadas en la noche de verano.
Tú, parado inconciente de mi mirada esa noche, recalcabas en mi el deseo de amanecer si quiera una luna entre tus brazos. Tú, parado serio y sereno, palpitabas mi corazón con la misma yema de tu dedo. Tú, siendo quien tan eres así de profundo, apasionado y preciso, lograste que el tiempo, el aire y el cielo dejaran de existir.
Capa a capa te desarmo entre la ilusión, te desgarro la piel, los músculos, los huesos y el alma. Entro entre lo intangible que te volviste y te exhalo, me habitas y ando contigo en mi y sin tí por la existencia. Vivirías por siempre si la existencia fuese el recuerdo que tengo de tu calor; serías eterno, como eterno es Él, como eterno es el amor.
Puede que en mis palabras se escondan más que confesiones, puede que vivan razones. Lo sé bien, porque tú eres para mí, y yo para tí. ("Es así de simple")
lunes, noviembre 05, 2007
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