viernes, enero 11, 2008

Me Dueles

Me dueles, aún en la felicidad que me dás me dueles. Sostuve la sonrisa tantas veces como aguanté el llanto y el desgarro. Si hoy escribo una vez redundando lo que ya está expuesto, es porque estoy hasta cansada de no querer cansarme y sólo logro eso nada más.

Ya no preguntaré a donde van ahora tus horas sin mí, ni meteré mi forma en el estado que ya no me quiere presenciar.

Mentirte sería decirte que dejaré de llorar pronto, hoy o mañana, ya que me dueles, aún en el recuerdo de tu felicidad, me dueles. Alejandome no lograré desatarme de esa mirada picara y sonrisa tierna, porque son el más dulce y glorificado instante de eternidad que llevás en tu aire, un aire tan inconciente como lo que te llevás si me alejo, y lo que no me dás si me quedo.


Me dueles, que busco estar lejos de tí cosa que inevitablemente me dolerá más que estar aquí, y tanto así me dueles. Si corriese a las puertas de la libertad en una frontera lejos de ésta, llevaré conmigo este cuarto sin ventanas, sin puerta, ni grito existente capaz de romper los efectos del auxilio, porque me dueles tanto que no tengo rescate.

Y si en un más allá que acá encontrase otros brazos en los cuales refugiarme, me doleran tanto más, porque extrañaré esos besos, esos dedos, que hoy me concienten apresurados, y aunque difieren ya de las cualidades que tanto deseo porque las vivo, ansiaré con tanto vano esfuerzo el olvidarlos, porque mi amor serás por siempre y eso lo sé, porque saberlo me duele más que el mismo dolor con que te escribo este adiós.

Mi dolor, te digo adiós, porque me dueles tanto mi amor.. que quisiera sangrar.. pero sólo me dueles y te hacés eterno.