Levanta los brazos a media altura, exhala mientras coloca las manos en la frente; hoy comienza de nuevo su historia, hoy se encuentra con quien desterro de su influencia, hoy se encuentra con ella misma.
Se busca palabras, como siempre, para amarse aún más, para sentirse querida y perfecta. Ilusiona con espectros de reflejos, indispensables para la introspectiva, se ve.
Espejo de la mente, qué muestras, una cabellera rebelde; piel marcada de blanco, labios gruesos y elocuentes, uñas rojas, mirada vacia y corazón inconstante. Futuro desvanecido y ella sostenida por el milagro de mañana y un favor para dejarla vivir.
Divaga los ojos con instrucciones de sus impulsos para reconocerse y no se encuentra. Quién es y qué quiere, de dónde viene y quienes son las sombras del pasado. No sabe más que ahora, no sabe más que el justo momento en que se realiza desconociendo al reflejo.
Entre todo lo que ve, entre todo lo que tira polvo de olvido, entre todo lo que tira olor a encierro, encuentra entre la brisa de los dedos, en luces que llevan su nombre, la soledad. Soledad es una palabra de fobias, soledad es palabra de ansiedades, soledad es dolor, soledad es martirio y sola está ella.
sábado, marzo 07, 2009
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